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Que José Mourinho es un gran entrenador es una verdad incuestionable. Tanto como para diseñar una estrategia impecable y ganarle una final de Copa del Rey, una semifinal y varios partidos de Liga y «Champions» al extraordinario Barcelona de Guardiola y de Tito Vilanova. Sin embargo, todo hay que decirlo, en 2012 sólo consiguió ganar la Liga y eso es algo que el Real Madrid ha hecho muchas veces antes de llegar él. ¿Era mérito suficiente como para que le designaran el mejor entrenador del año? La FIFA consideró que no, que tenía más méritos Vicente del Bosque… Mourinho dijo que había «tongo» en la elección. Y yo me pregunto, ¿tongo? ¿Por qué? En 2012, como he dicho, Mourinho ganó la Liga y Del Bosque, la Copa de Europa de selecciones nacionales. Puestos a comparar, tanto Mourinho como Del Bosque han ganado ligas, pero el portugués no ha ganado ningún título de selecciones… Vamos, que Del Bosque, más allá de las pasiones, que ésas son de cada cual, tiene más méritos objetivos para haber sido elegido el mejor entrenador de 2012.

Los dimes y diretes del macedonio Pandev respecto a su voto a Mourinho, supuestamente cambiado por la FIFA para otorgárselo a Del Bosque, resultan, cuando menos, extraños. ¿Qué interés tendría la FIFA en hacer tal cosa?

No dudo de la probada valía profesional de Mourinho y conozco tantos devotos suyos que son personas maravillosas, que algo bueno le debo reconocer personalmente, pese que a mí no me guste su puesta en escena. Pero Del Bosque ha sido jugador del Real Madrid, entrenador del Real Madrid y probablemente tiene carnet madridista. Creo que el club blanco, míster incluido, le debe un respeto al seleccionador nacional.

La Razón

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