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Antonio Jesús Molina. Psicólogo, antropólogo y terapeuta. Director del Centro de Formación de PROYECTO HOMBRE.

– ¿Cuáles son las nuevas drogas que encontramos actualmente en la sociedad?

– Sobre todo, derivados anfetamínicos de dudosa procedencia y síntesis (productos que a veces vienen de China o la India como euforizantes naturales), derivados del THC/cannabinoides que han sido tratados químicamente para potenciar su efecto, combinaciones poco conocidas de sustancias tradicionales, otras sustancias químicas que se utilizan fuera de su contexto (anestésicos como la ketamina, por ejemplo).

-¿Hay alguna especialmente nociva?

– Se han documentado 40 muertes en Europa por el uso de dos sustancias (5-IT y 4MA), que se vendían tanto en el mercado legal como euforizantes legales como en el circuito ilegal como «drogas». El problema es que sustancias de efectos poco controlables aparecen casi cada semana. El Observatorio europeo detectó unas 70 el año pasado, demasiadas sustancias en muy poco tiempo.

-¿Son difíciles de conseguir?

Con las nuevas tecnologías y el actual dinamismo del mercado de las drogas, son demasiado fáciles de conseguir. Además, existe el problema de que, como he mencionado antes,  muchas de ellas son legales, mejor dicho, son “alegales” hasta que se identifican como tóxicos. Mientras entran en los listados, hacen daño a personas que no saben ni qué toman ni en qué condiciones ni con qué consecuencias.

-¿Quiénes son sus consumidores potenciales, los más jóvenes, los más mayores…?

Fundamentalmente, gente joven ( según el PNSD, entre 18 y 24 años). Pero ojo, no suelen ser sustancias iniciáticas, sino que las personas que las consumen han experimentado/utilizado previamente otras sustancias, sobre todo alcohol, tabaco y cannabis. Hay que diferenciar también entre las personas jóvenes que toman estas drogas y los mayores que suelen ser consumidores de otras sustancias (sobre todo alcohol,  cannabis y cocaína). En muchas ocasiones esa imagen de uso de drogas en adolescentes oculta la realidad del gran porcentaje de adultos que usan drogas de todo tipo. Mejor dicho, adultos que mantienen comportamientos adictivos de todo tipo, no solo sustancias.

-¿Se reconoce fácilmente el consumo de droga?

Normalmente resulta complejo por la implicación emocional: hablamos de aceptar y afrontar un problema adictivo en un hijo, un hermano, un padre, un amigo, un compañero de trabajo… Los factores son múltiples y pueden ser observados: desorden comportamental, irritabilidad, falta de modulación emocional, alteraciones del sueño, problemas de comunicación familiar, conflictos de pareja, conversaciones habituales sobre adicciones y sus efectos “beneficiosos”, mentiras, chantajes emocionales, falta de respeto por las normas y límites…Son muchas las señales de alarma, debemos tener en cuenta que, habitualmente,  no es un hecho aislado sino la suma de varios de estos factores los que nos indican el problema.  Aparte, por supuesto, los efectos directamente relacionados por el uso de drogas.

-¿Que hay que hacer en el caso de una intoxicación por drogas?

En mi modesta opinión, llamar  a Emergencias 112,  procurar que la persona esté tranquila (sin darle más fármacos) e hidratada,  que tenga las vías respiratorias despejadas, intentar identificar la/s sustancia/s que ha consumido (hay que tener en cuenta que el efecto combinado de varias sustancias es diferente a los efectos por separado), prestar atención a su tasa cardiaca (tanto por bradicardia como por taquicardia), intentar mantener la calma…Es difícil, son situaciones muy límite y es mejor contar con especialistas para resolverlas adecuadamente.

– Este tipo de drogas nuevas, al desconocerse exactamente sus composiciones ¿son más difíciles de tratar?

– El problema no es sólo farmacológico, sino qué causas y consecuencias bio-psicosociales. Por tanto, la solución médica debe ser complementada por el análisis y solución de las causas y consecuencias relacionadas con el uso de drogas. No es sencillo, no suele ser rápido y hay que tener en cuenta, de nuevo, muchos factores. Dentro del aspecto social, por cierto, es muy importante el contexto social cercano: familia, pareja, amigos…tanto como colaboradores en la solución como por los aspectos emocionales (vínculos y afectos), muy necesarios en estos procesos.

-¿Y pueden llegar a matar?

Por desgracia, sí.  Aunque hay quien no se lo crea. O se crea que a él no le va a ocurrir. Pero a los que le ha ocurrido y a sus familias les han destrozado la vida. Literalmente.

La Razón

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